miércoles, 7 de febrero de 2018

Reactor " A Short Fairy Tale"

Reactor " A Short Fairy Tale" 1998 Power / Speed Metal Alemania
Temas:
1. Enter the Light
2. Raw Meat
3. Holy Sinner
4. A Short Fairy Tale
5. Testator
6. Pleasure Slave
7. Mindkiller
8. Fly
9. The Heroe of the Day
10. Geronimo
11. The Speed I Need

Formación:
Markus Sturz: Batería
Markus Baier: Guitarra
Robert Kafferlein. Bajo, Cantante
Martin Seiler: Teclados

Reactor es un caso aparte en la historia del Heavy Metal, era una banda que lo tenía todo para triunfar y se quedó en nada. Primer álbum que fue un éxito en Japón pero no supieron mantenerse. Trabajo a trabajo fueron cambiando de formación y aún encima de estilo.
En este penúltimo trabajo de la banda apuestan por un completo desconocido al micro, Robert Kafferlein, mas bajista que cantante y completamente ajeno al estilo melódico de la banda. Es un cantante con una voz chillona que podría encajar mas o menos con bandas como Living Death, S.D.I, Deathrow o los Tyrant, pero jamás con los Reactor, una banda que siempre tiró de Speed melódico.
Hay muy poca historia detrás de este álbum. El primer problema surge con la producción. La batería es practicamente inaudible, los riffs sin vigor ni adrenalina ninguna tiran simplemente del clásico sonido Groove que imperaba a finales de los ochenta. En definitiva, están en tierra de nadie. Tratan de darle un toque de Thrash y sin perder ápice de su velocidad, tratan de sonar mas agresivos que nunca, ponerse a la altura de las bandas citadas anteriormente pero sin conseguirlo, porque el álbum es tirando hacia lo mediocre.
Al menos en lo compositivo hay un par de temas que se salvan de la quema con son Geronimo, Fly, Mindkiller, Testator o The Speed I Need, salvados por momentos puntuales como son un buen solo o alguna aceleración asesina pero incluso estos temas destacables dentro de este pobre álbum, están a mil años luz de la calidad a la que nos tenían acostumbrados, y es que sus anteriores trabajos son todos de notable para arriba.
Ellos mismos se dispararon al pie creando su propio sello y con una producción paupérrima promoción. Seguir por el instinto de superviviencia pero con el lastre de contar con tu tercer cantante en pocos años ( a un  nuevo cantante por álbum sale el promedio) perdiendo la popularidad en su particular coto privado que era Japón, sin grandes fechas a la vista y por si fuera poco, de telón de fondo una época donde la música de Reactor sonaba como mínimo a jurásica. Era la época de del rock alternativo, el nu metal, el grunge... en definitiva, las nuevas tendencias. Aún así no sé de donde sacaron fuerzas, porque la banda todavía editó un álbum mas, con muy poca fortuna, aunque algo mejor que este.

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